Tal y como lo ha hecho a lo largo de sus 77 años de vida, dueña total de sus decisiones y de cada segundo, Juanita sabe como enfrentar las peores situaciones y a los más perversos enemigos. Este, sin lugar a dudas el más grave porque amenazaba implacable su existencia la hizo investigar, consultar y viajar a donde se encuentran los más certeros especialistas en busca de la mejor propuesta.
Junto a su grupo de no más de cinco fieles amigas de más de medio siglo, la quinta de los hermanos Castro Ruz recurrió finalmente al tratamiento que más le convendría y le convencía: cirugía y radiación en el mismo Miami.
Fueron días difíciles para poder ocultar en la capital del exilio cubanoamericano aquella noticia, pero existía una especie de tregua que almas bondadosas dieron, sin embargo era bien sabida la fragilidad para cuando la noticia llegara a los medios de comunicación o peor aún, que fuera conocida por uno de los que no le perdonan ser hermana de Fidel y de Raúl Castro Ruz.
Así, apenas pasados dos meses aquella tregua terminó de pronto, cuando comenzaron a circular versiones por la internet avaladas únicamente por el rumor y la maledicencia popular toda vez que su nombre vende y vende bien.
"Que se está muriendo" afirmaban unos, incluso llegando a afirmar frente a mí: "¡Qué va! Está agonizando". Pronto comenzaron a salir las mil y un versiones, cada una más descabellada que la otra: "lo sé de muy buena fuente porque me lo ha dicho una empleada de la limpieza del hospital donde la operaron".
Sorpresivamente Juanita decidió poner fin a la ola de rumores dando la cara, su buena cara ante el temporal que va pasando, y su propia versión, la que nadie puede refutar porque es ella la que la está viviendo, tal y como lo ha dicho en su pagina de la internet juanitacastro.com
"Hace casi dos meses que me encuentro enfrentando una condición de salud que de ninguna manera quiero exagerar, ni quiero que la exageren por el solo hecho de apellidarme Castro Ruz. Estoy en las mejores manos médicas, recibiendo el tratamiento indicado. Es una condición delicada, sí, pero no estoy al borde de la tumba. Eso solo Dios puede saberlo".
Tomar el toro por los cuernos y hablar no con gusto, sino con el deber histórico de su apellido de inmediato remonta al verdadero sentido de la democracia, lo que hace surgir las comparaciones.
Mientras en Cuba lo que sucede alrededor de la enfermedad de su hermano Fidel es hasta hoy tabú y secreto de estado lo que siempre desata un infierno de especulaciones, a 90 millas de distancia Juanita Castro Ruz valientemente decidió cumplir con su responsabilidad tal y como lo ha hecho a lo largo de su vida: sobria y honesta.
"A los medios de difusión y al público en general les pido comprensión y respeto para este momento que estoy viviendo. No voy a hacer ningún tipo de declaraciones fuera de este comunicado que usted está leyendo. Este es tiempo para otras cosas: es tiempo de librar una batalla más de las decenas que a lo largo de mi vida he enfrentado siempre con el espíritu muy en alto, y para eso requiero de respeto y paz para dedicar todas mis energías a recuperar mi salud."
Solo quedan los buenos deseos: ¡Que así sea!
María Antonieta Collins
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