19/03/2010

Periódico El SOl de México
volver


John Edwards: La revancha de la amante

 

Desde Miami
Seguramente que durante un par de años algún amigo de Rielle Hunter, la amante -de acuerdo a ella misma, amante, no examante- del senador y exaspirante a la Presidencia de los Estados Unidos John Edwards, le hizo saber del dicho mexicano tan en boga: "calladita me veo más bonita" y así se mantuvo por un buen tiempo hasta que en estos días y sabrá Dios por qué poderosa razón, alguien le abrió los ojos y la boca para dar un contragolpe que dañe certeramente a Elizabeth, la separada esposa de Edwards, haciéndola ver como la mala de esta película.


"Johnny (el nombre con el que ella llama al senador Edwards), quería salirse de la campaña electoral, Johnny quería reconocer a nuestra hija de dos años con más anterioridad, pero temía a la reacción de su esposa, dijo Rielle Hunter, si él ha cometido errores en el manejo de este asunto no es culpa suya, sino de Elizabeth Edwards que está gozando a plenitud el papel que le ha tocado representar a raíz de su enfermedad de cáncer, y él se deja llevar porque teme a la ira incontrolable de ella."

El tema es tan picante y sabroso en los Estados Unidos, que los programas políticos de la televisión miamense, "María Elvira Live" el de mayor auditorio, hizo un alto a todo el asunto Cuba para dedicar un buen espacio al espinoso asunto, especialmente porque Edwards podría convertirse en el primer político norteamericano en pisar la cárcel debido a la amante. 

Un gran jurado le ha llamado a testificar por los ciento cuarenta mil dólares que pagó a su amante, una videógrafa de profesión para que lo filmara durante la campaña, en lo que es un más que claro y temible conflicto de intereses, previsión legal que cuando se trata de cortar cabezas funciona como la más filosa de las guillotinas. Por eso el juicio que se avecina, seguramente será sangriento para quien hasta hace un par de años, con todo y la amante secreta, tenía el camino político abierto junto a una esposa, víctima de cáncer y una familia asombrosa que se levantó del luto por la muerte del hijo mayor, y eso era una innegable ventaja de Edwards sobre sus contrincantes. Pero el tren secretamente descarriló y resulta que hasta ahora que la señorita Hunter abrió la boca nos enteramos.

"La esposa de John supo hace dos años de lo nuestro por el celular que yo le había comprado a él -dijo Hunter- ya que se lo halló escondido y cuando marcó el último número registrado sin saber de quién se trataba y yo dije: Hola 'baby', estaba esperando que me llamaras. Ella colgó y de inmediato lo interrogó. A pesar de que ella llegó entonces al fondo de todo y John quería salirse de la contienda porque sabía las consecuencias de nuestro 'affair' tarde o temprano terminarían con sus aspiraciones presidenciales... ella fue quien no lo dejó renunciar y por el contrario, lo presionó a seguir."

¿Servirá esto de lección a otros políticos? -preguntó María Elvira Salazar-.

La respuesta es de sobra conocida, si hubiera sucedido en América Latina lo dudo, pero en los Estados Unidos sí, especialmente con el asunto del Gran Jurado y con lo que Rielle Hunter tenga que contar de su parte en la historia.

Dos cosas dichas por Hunter llaman la atención. Una, que el día que conoció al senador Edwards mientras lo entrevistaba para un reportaje, lo primero que le dijo fue: "Tú sí que eres un hombre 'hot' " y éste de inmediato se rindió a sus pies. Lo otro es que "Johnny y ella siguen juntos y que lo estarán hasta que la muerte los separe."

Por lo menos, qué bueno que no John Edwards no fue Presidente, porque entonces el "affair" Clinton-Lewinsky sí que hubiera quedado reducido a un simple pasaje de Blancanieves y los siete enanos.

María Antonieta Collins


SEMINARIO TIDE
MAS VALOR POR TU DINERO

Septiembre 29

New York

Octubre 5

Chicago

Octubre 22 
Chicago United Health care