"Lo que sufre el presidente Zelaya ahí dentro -decía una ardorosa zelayista- es eso, una tortura, porque lo que Micheletti ha ordenado es verdaderamente torturarlo al no dejarlo dormir".
Ah, Dios, y cómo le hacen y ¿por qué? pregunto curiosa. "¿Acaso no saben ustedes lo que sucede en donde lo tienen?"
La verdad que no -respondo- y no veo como enterarme, toda vez que usted y yo estamos en Miami y no en la capital catracha.
"Mi estimada amiga -me dijo la mujer- al pobre del presidente Zelaya no sólo lo tienen iluminado con potentes reflectores apenas cae la noche..."
¿Qué lo iluminan? -pregunto intrigada- ¿acaso para que luzca como temprano árbol de navidad?
"No, a él directamente no, sino que lanzan reflectores a la residencia diplomática, pero da lo mismo, porque las luces son tan potentes que no dejan dormir a nadie dentro y hay algo peor: lo torturan con música de siete de la mañana a una de la madrugada".
Ahí si que me puse a investigar. ¿Acaso le ponían música grupera con ese fin? No, no, de inmediato descarté la posibilidad, toda vez que recordé que Zelaya, vestido como el mejor de los norteños, con chaleco y sombrero, gustaba cantar ese famoso género musical mexicano a voz en cuello, por lo que en vez de enojarse debería estar contento. Entonces, ¿Cómo es posible que lo torturen con la escala musical?
Muy sencillo, me dice la furibunda zelayista: ¿Imagina lo que el presidente siente cuando amanece con Paquita la del Barrio, cantando a toda hora "Rata de dos patas"?
¿Acaso no sabe que la letra dice, "animal rastrero, engendro del demonio, te estoy hablando a ti"? O la otra parte que dice "Siendo un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo, se queda muy chiquito".
¡Ya ni la hace Micheletti!
Me comunico con unos colegas destacados en Tegucigalpa y uno de ellos acota:
"Es cierto, pero hacen el operativo durante el día, le ponen las canciones de Paquita, no sólo "Rata de dos patas" también "Taco placero" la canción aquella que dice: "Resultaste en el ruedo el peor de los toreros, y esa cenita contigo me supo a taco placero..."
Otro periodista aclaró, "Pero este jueves le tienen la corneta de órdenes para despertar a los soldados en un cuartel: Tu-tu-tu-ru-ru, Tu-tu-tu-ru-ru, Tu-tu-tu-ru-ru, tu-tu, y aparentemente, esa se la van a dejar el fin de semana".
En fin, que vista así, la cosa no es para menos, aunque Zelaya no está solo... en eso también están incluidos todos los vecinos de la zona, que no ven la hora en que, Zelaya le ponga fin a sus aspiraciones de volver a la presidencia y se marche de la embajada, o Roberto Micheletti ponga fin a la singular sinfonía que ha vuelto locos a los vecinos que tampoco pueden dormir, aunque el depuesto amenazó con cortar el diálogo para una solución si no suspenden "la bromita de luz y sonido"... en fin, que será cosa de esperar. ¿Qué más?
María Antonieta Collins
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